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Cómo hacer que tu trabajo en casa no sea tan duro

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Escoge la silla adecuada

Silla de ordenadorLa silla suele ser el elemento del mobiliario de trabajo con el diseño más complejo. En la silla permaneces sentado, a menudo, durante varias horas seguidas al día. El diseño de este mueble afecta a la postura que adoptas, al peso soportado por cada parte del cuerpo, y a la movilidad.

Por todo esto, es básico escoger una silla cómoda y que se adapte a nuestra actividad y a nuestras necesidades laborales.

Si trabajas con ordenador, necesitarás una silla que te permita adoptar una postura adecuada ante el monitor y, además, alcanzar sin esfuerzo los distintos elementos que utilizas (papeles, instrumentos, teléfono), así como moverte libremente cuando sea necesario.

Para realizar esta elección te sugerimos que pruebes la silla y sigas los siguientes pasos para evaluarla:

  1. Comprueba el respaldo y el reposabrazos.

    Para evitar la aparición de molestias e incluso problemas de salud, es recomendable que la silla de despacho disponga de un respaldo y un reposabrazos apropiados.

    La altura de los reposabrazos debe permitir acercar la silla a la mesa de trabajo.

  2. Fíjate en los materiales

    Es importante que el asiento y el respaldo sean firmes. Es aconsejable que la tela del acolchado tenga consistencia, pero sin llegar a ser demasiado blanda. Observa que al estar sentado las piernas, la espalda y las nalgas no estén sometidas a ningún tipo de presión.

    Ten en cuenta que, aunque un acolchado mullido puede parecer muy cómodo en los primeros momentos, después de permanecer varias horas en una silla así, acaba siendo molesto por falta de movilidad.

  3. Unas dimensiones acordes a ti

    Es recomendable que la silla de despacho sea lo suficientemente amplia y nos permita un fácil cambio de postura. Además, es preferible que la altura pueda regularse y el respaldo inclinarse.

    Prueba que todos los ajustes de la silla son fáciles y cómodos de accionar mientras estás sentado.

  4. Importancia de un buen manual de uso

    Es imprescindible que la silla lleve un manual de instrucciones sencillo para conocer de antemano todas las funcionalidades que posee.

  5. Tu postura ante el trabajo

    Adopta una postura adecuada y comprueba que los pies apoyan completamente en el suelo, las piernas en el asiento, la espalda en el respaldo y los brazos en el reposabrazos.

    Se recomienda disponer de un reposapiés si no se llega con los pies al suelo cuando la silla está a la altura adecuada respecto a la mesa.

  6. Facilidad para desplazarse y estabilidad

    Es preferible que la silla disponga de ruedas para facilitar la movilidad. Éstas deben ser seguras para evitar el riesgo de caídas.

    La estabilidad podemos comprobarla sentándonos en un extremo y verificando que no cojea. También conseguiremos aumentar la movilidad si la silla puede girarse respecto a un eje vertical.